martes, 1 de agosto de 2017

Después de ti, número cuatro. (poesía)

Ponle play primero, después lees lo que escribí, sí? 



Hasta aquí sabía en qué punto de mi vida estaba. Sabía a dónde me dirigía, sabía cómo me dirigía, sabía con quién me dirigía.
Hasta aquí estaba seguro de lo que hacía, cómo lo hacía, con quién lo hacía.
Hasta aquí… lo estaba.

Quiero avanzar de nuevo a mi ritmo pero no puedo.
Quiero dar otro paso, pero cuesta mucho trabajo.
Tiemblan mis manos, lloran mis ojos y se seca mi garganta.

Hasta aquí sabía con quién avanzaba y cómo avanzaba y estúpidamente no me di cuenta cuando la otra persona ya no avanzaba conmigo.
Hasta aquí, hasta aquí sabía cómo es que había llegado a dónde quería y sentí y pensé y creí que todo era perfecto y tenía solución alguna.
Hasta aquí amé, hasta aquí adoré
.
Hoy, me doy cuenta en dónde estoy.
Hasta aquí, estoy aquí, sólo, sin pareja, sin amigos que compartan el vino, sin nadie que no hable, que sólo me escuche y ponga su mano sobre mi hombro o mi espalda.
Hasta aquí me doy cuenta de todo lo que he perdido, y no me siento más ligero, no, me siento más miserable, más triste, más taciturno y nostálgico.

Hasta aquí me duele pasar saliva y me duele voltear hacia atrás.
Duele y seguirá doliendo, porque es una herida abierta que no va a cerrar, no mañana, no pasado mañana, probablemente pasen semanas, meses, incuso años. No va a cerrar, será un firme recordatorio de lo poco que he ganado y lo mucho que he perdido para llegar hasta aquí.

Hasta aquí, un punto dónde no he llegado a la cima, ni siquiera he llegado a la mitad, tengo miedos, dudas, deseos y tantas esperanzas.

Hasta aquí estoy, relativamente desecho con mi cuerpo cansado y adolorido.


Hasta aquí. 

Mikapiensa