domingo, 7 de octubre de 2018

Transición (poema).


Transición.

En una escala de tiempo lo suficientemente larga, nos olvidaremos.
Dejaremos pasar de largo todo lo sucedido.
Si es que sucedió algo.  
Dejaremos que el tiempo y sus arenas oculten lo vivido.

Con el paso del tiempo, borraremos esas conversaciones largas y nocturnas de whatsapp.
Borraremos esos clips de video, esas historias de Instagram.
Esos tags que después de uno o dos años nos resultarán incómodos.

Tú me ocultarás por respeto a tu nueva pareja.
Yo te ocultaré porque a nadie le gusta ver sus fracasos.

Quizá en un par o decenas de años, la vida nos vuelva a juntar.
Iremos caminando por la calle, tú con tu familia.
Yo con mis tres neuronas.
Nos miraremos.
Me reconocerás pero fingirás demencia.

Nunca me conociste, nunca te conocí.
Pero te sonreiré por cordialidad y cortesía.
Y así cada quién seguirá con su vida.
Mikapiensa.
07/Oct/2018

lunes, 6 de agosto de 2018

Pretendiente: unrequested (no solicitado) / (poema)



Pretendiente: unrequested (no solicitado)

Nadie me pidió, es cierto.

Nadie me pidió que me quedara acostado a tu lado, incluso media hora después de que sonara mi despertador y las consecuencias que esto representa.

Nadie me pidió que rompiera mi dieta y que comiera lo que no podía, cuando no debía y quizá cuando no quería.

Nadie me pidió abrazarte de manera espontánea, besarte de manera espontánea, quererte de manera espontánea.

Nadie me pidió verte a los ojos y no poder contener el sentimiento de bajar la mirada ante mi debilidad por ti.

Nadie me pidió quedarme.

Nadie me pidió escribirte.

Nadie me pidió expresarte una fracción de lo que pasa y de lo que siento.

Nadie me pidió serte sincero y en medio de mi fastidio, soltar un par de groserías por estar molesto.

Nadie me pidió gastar dinero que no tenía en actividades que no necesitaba para estar contigo más tiempo, para verte más tiempo, quererte más tiempo.

Nadie me pidió pendejear ocasionalmente en el celular mientras salíamos para no resultarte hostigante, enfadoso.

Nadie me pidió darte mi saco o mi sudadera en la noche porque hacía frío.

Nadie me pidió pasarte canciones que me recordaban a ti, o compartirte esa foto en la que sentí que salía bien y que pensé que te gustaría.

Nadie me pidió esforzarme para lograr un físico “agradable” a la vista y así resultarte atractivo en la intimidad.

Nadie me pidió enviarte mensajes, memes o videos para alegrarte un poco tu día.

Nadie me pidió aprender cómo causarte orgasmos para satisfacerte.

Nadie me pidió conocer de cultura, historia o arte para resultarte diverso e interesante.

Nadie me pidió elocuencia y una pisca de seguridad para no enfadarte con mi ser asocial, con mi timidez.

Nadie me pidió nada de nada, todo nace en mí y para mí, aunque quizá nace en mí para ti porque te quiero conmigo, porque me gustas un chingo.

Entonces, ¿cuál es la necesidad de exigir algo que no nace de mí?
Mikapiensa
Julio/2018



Art by: https://www.deviantart.com/swiftmoonphoto

viernes, 29 de junio de 2018

Something about depression, una reflexión.


Something about depression, una reflexión.


Vivir con depresión no es vivir todo el día triste.
No es despertar un día y decir: ¡A huevo! ¡Hoy amanecí depresivo!
Es más, a veces ni siquiera estás triste, estás ansioso, huraño o taciturno.

Hay días en los que te ves y estás feliz, bueno, digamos contento.
Hay días en los que todo fluye bien y nadie lo nota. Tu depresión es algo chiquito, muy chiquito, tan chiquito y tan ligero como una pelusa, tan chiquito que no le tomas importancia.
Hay otros días en los que nada fluye y nadie lo nota. Tu depresión es gigante, es pesada, es… masiva y asfixiante, es como estar rodeado de humo de cigarro y tener un sopor que te invade y no te puedes quitar.  

Esos días sólo quieres quedarte acostado en la cama con las luces apagadas. Quieres abrazar fuerte una almohada y a veces gritar. A veces quieres tirarte al piso y deseas que te un infarto o algo así, algo que te mate sin tanto hacerla de emoción. A veces hasta fantaseas con que suceda una catástrofe en la cual no haces nada y sólo te dejas morir.

Esos días son los peores. Esos días buscas refugio en cualquier tontería. Si tu mente es débil, corres al alcohol, si tu voluntad es débil corres a las drogas, si eres débil en general, corres a las malas amistades. Te refugias en cualquier estupidez que te regale un poco de alivio.

Te conformas con cualquier pendejada que te regalen. Te conformas con amistades que te ignoran cuando quieren y como quieren. Te conformas con relaciones que realmente no te quieren, no te cuidan, no te procuran, te maltratan o te insultan. Te conformas con… con cualquier cosa, porque la depresión es tan grande que te sientes vacío y el más mínimo indicio de cariño te parece gigante.

Y esa es la depresión. Esta crece cada día un poco más, y te hace olvidarte de que tienes familia que le importas. Te hace olvidarte del amor que tienes por ti mismo, aunque quizá eso sea lo que te falta, amor por ti mismo.

Todos los días, todas las horas, todo momento, estás en un sube y baja. Puedes ir caminando bien, muy feliz y patear una lata de fanta fresa, esto te recuerda a alguien y ese alguien te recuerda a un fracaso y ese fracaso te hace sentir mal contigo mismo y con la vida, y de estar feliz te brincas a estar triste, te brincas a sobre analizar lo que te ha pasado y comienzas a ver todo feo, todo malo, todo negativo. Sabes que no debería ser así pero te cuesta demasiado trabajo evitarlo.

Siempre es más fácil sentirte miserable y ver todo negativo.
Siempre es más fácil pensar las salidas fáciles.
Siempre es más fácil sentirse triste y mal sin saber porque uno se siente así.

Supuestamente una tristeza no te debería de durar demasiado tiempo.
Supuestamente pero son cosas que a veces están más allá de tu control.

A veces tu fuerza de voluntad no es tan grande y necesitas ayuda, si crees que es así, hazlo, acércate. Busca esa mano empática que te apoye, estás solo, pero estás bien aunque no te puedas dar cuenta de ello.  

En fin, esta es sólo una reflexión, puede que esté cercana o lejana de la realidad.
Te lo dejo a tu criterio. 

Con cariño: 
Mikapiensa