lunes, 6 de agosto de 2018

Pretendiente: unrequested (no solicitado) / (poema)



Pretendiente: unrequested (no solicitado)

Nadie me pidió, es cierto.

Nadie me pidió que me quedara acostado a tu lado, incluso media hora después de que sonara mi despertador y las consecuencias que esto representa.

Nadie me pidió que rompiera mi dieta y que comiera lo que no podía, cuando no debía y quizá cuando no quería.

Nadie me pidió abrazarte de manera espontánea, besarte de manera espontánea, quererte de manera espontánea.

Nadie me pidió verte a los ojos y no poder contener el sentimiento de bajar la mirada ante mi debilidad por ti.

Nadie me pidió quedarme.

Nadie me pidió escribirte.

Nadie me pidió expresarte una fracción de lo que pasa y de lo que siento.

Nadie me pidió serte sincero y en medio de mi fastidio, soltar un par de groserías por estar molesto.

Nadie me pidió gastar dinero que no tenía en actividades que no necesitaba para estar contigo más tiempo, para verte más tiempo, quererte más tiempo.

Nadie me pidió pendejear ocasionalmente en el celular mientras salíamos para no resultarte hostigante, enfadoso.

Nadie me pidió darte mi saco o mi sudadera en la noche porque hacía frío.

Nadie me pidió pasarte canciones que me recordaban a ti, o compartirte esa foto en la que sentí que salía bien y que pensé que te gustaría.

Nadie me pidió esforzarme para lograr un físico “agradable” a la vista y así resultarte atractivo en la intimidad.

Nadie me pidió enviarte mensajes, memes o videos para alegrarte un poco tu día.

Nadie me pidió aprender cómo causarte orgasmos para satisfacerte.

Nadie me pidió conocer de cultura, historia o arte para resultarte diverso e interesante.

Nadie me pidió elocuencia y una pisca de seguridad para no enfadarte con mi ser asocial, con mi timidez.

Nadie me pidió nada de nada, todo nace en mí y para mí, aunque quizá nace en mí para ti porque te quiero conmigo, porque me gustas un chingo.

Entonces, ¿cuál es la necesidad de exigir algo que no nace de mí?
Mikapiensa
Julio/2018



Art by: https://www.deviantart.com/swiftmoonphoto

viernes, 29 de junio de 2018

Something about depression, una reflexión.


Something about depression, una reflexión.


Vivir con depresión no es vivir todo el día triste.
No es despertar un día y decir: ¡A huevo! ¡Hoy amanecí depresivo!
Es más, a veces ni siquiera estás triste, estás ansioso, huraño o taciturno.

Hay días en los que te ves y estás feliz, bueno, digamos contento.
Hay días en los que todo fluye bien y nadie lo nota. Tu depresión es algo chiquito, muy chiquito, tan chiquito y tan ligero como una pelusa, tan chiquito que no le tomas importancia.
Hay otros días en los que nada fluye y nadie lo nota. Tu depresión es gigante, es pesada, es… masiva y asfixiante, es como estar rodeado de humo de cigarro y tener un sopor que te invade y no te puedes quitar.  

Esos días sólo quieres quedarte acostado en la cama con las luces apagadas. Quieres abrazar fuerte una almohada y a veces gritar. A veces quieres tirarte al piso y deseas que te un infarto o algo así, algo que te mate sin tanto hacerla de emoción. A veces hasta fantaseas con que suceda una catástrofe en la cual no haces nada y sólo te dejas morir.

Esos días son los peores. Esos días buscas refugio en cualquier tontería. Si tu mente es débil, corres al alcohol, si tu voluntad es débil corres a las drogas, si eres débil en general, corres a las malas amistades. Te refugias en cualquier estupidez que te regale un poco de alivio.

Te conformas con cualquier pendejada que te regalen. Te conformas con amistades que te ignoran cuando quieren y como quieren. Te conformas con relaciones que realmente no te quieren, no te cuidan, no te procuran, te maltratan o te insultan. Te conformas con… con cualquier cosa, porque la depresión es tan grande que te sientes vacío y el más mínimo indicio de cariño te parece gigante.

Y esa es la depresión. Esta crece cada día un poco más, y te hace olvidarte de que tienes familia que le importas. Te hace olvidarte del amor que tienes por ti mismo, aunque quizá eso sea lo que te falta, amor por ti mismo.

Todos los días, todas las horas, todo momento, estás en un sube y baja. Puedes ir caminando bien, muy feliz y patear una lata de fanta fresa, esto te recuerda a alguien y ese alguien te recuerda a un fracaso y ese fracaso te hace sentir mal contigo mismo y con la vida, y de estar feliz te brincas a estar triste, te brincas a sobre analizar lo que te ha pasado y comienzas a ver todo feo, todo malo, todo negativo. Sabes que no debería ser así pero te cuesta demasiado trabajo evitarlo.

Siempre es más fácil sentirte miserable y ver todo negativo.
Siempre es más fácil pensar las salidas fáciles.
Siempre es más fácil sentirse triste y mal sin saber porque uno se siente así.

Supuestamente una tristeza no te debería de durar demasiado tiempo.
Supuestamente pero son cosas que a veces están más allá de tu control.

A veces tu fuerza de voluntad no es tan grande y necesitas ayuda, si crees que es así, hazlo, acércate. Busca esa mano empática que te apoye, estás solo, pero estás bien aunque no te puedas dar cuenta de ello.  

En fin, esta es sólo una reflexión, puede que esté cercana o lejana de la realidad.
Te lo dejo a tu criterio. 

Con cariño: 
Mikapiensa


jueves, 14 de junio de 2018

Estás solo, pero está bien (reflexión/poema).



Estás solo, pero está bien.

Quizá estás tirado en tu cama mirando al techo, observando la vida pasar y contando los respiros que hacen falta para que te mueras.
Quizá estás recordando cosas de hace nueve, siete, o cinco años.
Quizá estás observando tus venas, pensando cuál es la que te causaría que te desangres más rápido y sin dolor.
Quizá sólo estás ahí, tirado, acostado sin pensar en algo en particular.
Hoy la vida continua, el sol sale nuevamente y tienes el lujo, el placer, la oportunidad de respirar de nuevo.
Hoy la soledad se posa sobre tu cama y te acaricia con sus fríos dedos.
Estás solo, pero está bien.

La vida sigue, tus amigos crecen y se distancian pero lo hacen para bien… o por lo menos eso se les desea.
Tu familia crece y a la par disminuye. Quizá hace un par de años falleció una tía y hace un par de meses nació un sobrino o primo más.
Quizá alguien que consideraste el amor de tu vida se va a casar con alguien que no eres tú o quizá decidió adentrarse en el mundo de ser padre o madre y ahora espera un hijo.
Y tú sigues aquí, sin pareja, sin hijos, sin mascotas.
Estás aquí, existiendo entre libretas, papeles en el suelo y alguno que otro hábito negativo pendiente por corregir.
Estás solo, pero está bien.

Cada paso que has dado. Cada enfermedad, accidente o decepción de la que te has levantado te convierte en la prueba viviente de que eres fuerte, que no eres una bolita de algodón y que puedes sobrellevar la vida.
Toda esa presión te ha convertido en un diamante en bruto, la vida te ha regalado un par de años más para que tomes la iniciativa de pulirte día con día para alcanzar tu potencial completo, hasta ser un diamante por completo.
Tienes sueños, metas, deseos y objetivos por cumplir, levántate todos los días, sonríe aunque te salga forzado y siempre recuerda.
Estás solo, pero está bien.

Mikapiensa
13/Junio/2018